miércoles, 31 de diciembre de 2014

El emergente

Muy estimados vivientes:
Me postulo aquí y ahora como candidato para vuestro próximo año, siguiendo así nuestra sacrosanta tradición de tiempo lineal. Y he aquí que os ofrezco y prometo para este periodo en ciernes una nueva edición de Gran Hermano y una muy segura guerra nuclear.
Como imaginaba, el orden os es totalmente indiferente, aunque sí sé que en uno de los casos no podéis esperar a conocer al ganador. Bravo!

lunes, 29 de diciembre de 2014

Intrahistoria (XCV): Elecciones anticipadas en Grecia

MENSAJE URGENTE DEL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL

Estimados helenos. Y Helenas:
Nos complace enormemente que hayan decidido celebrar su fiesta de la democracia, aunque sea a destiempo y cuando, en fin, todos estábamos más o menos conformes con lo que había.
Solo esperamos que, al terminar, puedan abonar la factura.
Atentamente,

El Palo y la Zanahoria

viernes, 26 de diciembre de 2014

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Navidad

A la luz del crepitante y sinuoso fuego de la chimenea, el abuelo explicó a sus encandilados nietos que tal vez también se la llamara blanca antes del invierno nuclear, pero que él de aquello no recordaba gran cosa.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Intrahistoria (XCIV): Ataque a la sede del PP

Dijo el señor Presidente del Gobierno, sin perder la compostura ni la calma en la confianza de su ciclópeo círculo de asesores, que lo cierto era que los prefería cuando se manifestaban en plazas, con sus pancartas y sus megáfonos. Que al menos, añadió, allí iban a pie. 

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Los rescatadores

Hay un hombre de este edificio que se arroja cada noche al vacío. Grita, ahogado, “¡No…!”. Alarga mucho la vocal. Se le oye en varias manzanas a la redonda.

Santo Dios, qué cosa tan horrible. ¿Y ustedes que hacen?

Lo único que puede hacerse en estos casos: le esperamos puntualmente cada noche. Le recogemos al vuelo y le decimos que mañana será otro día.

Pero, ¡Cristo bendito…!


¿Sabe usted? Mis hijos ya no se duermen si no le oyen.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Churchills (13)

«Al súbdito británico no le preocupa, desde luego, la corrupción. Le preocupa mucho más, y con creces, el Messerschmitt».

Winston Churchill.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Gusto por el círculo

Reconozco hallarme gratamente sorprendido de que en esta tu hora de mayor descanso y reparo consigas tal proeza de la anatomía, tal torsión tanto ósea como muscular, que apartes los límites de la carne y la proporción y que, aún con todo ello, sigas (sirve la palabra, es certera) bella. Geométricamente bella, con exactitud. Radial.
Y aunque tantos, y con tantísima vulgaridad, sigan llamando a eso con injusta simpleza “hacerse un ovillo”, para mí, reconozco con satisfacción, siempre habrá ahí poesía.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Pide un deseo

- Si quieres algo de verdad, si lo quieres mucho, al final se hace realidad.
- Eso es mentira. Te quiero con todas mis fuerzas, y todavía eres imaginaria.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Intrahistoria (XCIII): 36 años de la Constitución española

Hoy, como cada mañana desde hace tanto tiempo, me miro al espejo nada más salir de la cama, y me doy cuenta de que no ha cambiado nada; o peor, de que en realidad me hago más vieja en cada parpadeo, y todos los demás me miran, me escudriñan, me imaginan vieja gloria, me dejan por antigualla ya cumplida y fantasean con mi yo desarrugada.
Ya para nadie soy señora. Ya para todos soy, simplemente, antigua.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Intrahistoria (XCI): El nuevo Ministro de Sanidad

Y la primera medida que adoptó el nuevo titular de la cartera fue preguntar a los numerosos entendidos del Ministerio por qué había dejado de hacerse aquella cosa tan moderna de las sangrías, algo de toda la vida. Con lo bien que había funcionado siempre.
Y lo barato que era.

martes, 2 de diciembre de 2014

20

«¡Solo espero!», gritó casi sin aliento el desdichado Uno antes de su inmisericorde e inminente ejecución, «¡solo espero de corazón no ser el último!».
Estaba solo bajo la sombra del muro, cara al silencioso pelotón. Hacía poco tiempo que el Nueve, cobarde taciturno, había huido en busca de agotar la siguiente década, y todos los otros, insensibles cortesanos de Decenas, miraron discretamente a otro lado.
La Veintena, entusiasmada en su idea de un imposible y nuevo Imperio de Mil Años, levantó los fusiles y jugó a hacer puntería al poco de llegar la medianoche.
Luego, según costumbre, se encendieron velas, y fácilmente se hizo como si nunca hubiese ocurrido nada.

m.

viernes, 28 de noviembre de 2014

La mujer de pegamento

O es auténtico amor, o un derivado adhesivo del petróleo.
Y la verdad es que me inquieta que pueda ser lo segundo, chica. 

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Intrahistoria (XC): Ana Mato y la Gürtel

La señora Ministra tuvo a bien compactar una previsible rueda de prensa sobre su delicada situación judicial del siguiente modo:
«Mi personaje favorito de Vargas Llosa es el Jaguar», dijo.
Y sonrió. Sonrió mucho.

lunes, 24 de noviembre de 2014

La rata

Un día padre dijo “ha entrado una rata, y tenemos que matarla”. Con tenemos se refirió a que yo tenía, por mis años más jóvenes y mis pies ligeros. Y yo, que no quise hacerlo pero que tampoco sabía decirle no a padre, al final acorralé a la rata. Y la maté.
Por eso ahora, que vivimos todos, todos rodeados de ellas, en lo que ya reclaman legítimamente como su (de ellas) territorio, que es todo lo que puedo ver y veo, no puedo quitarme la idea de que, cada noche mientras intento dormir, me miran con una mezcla muy lógica de suficiencia y rencor.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Nuevas nupcias

Dicen, y es verdad, que hay algo romántico en el sueño.
Así que cásenos de una vez, padre.
Antes de que despierte.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Siberia

Hacía frío allí donde dormía. Me di cuenta cuando, al poco de pisar su suelo por vez primera, mis hombros ateridos fueron a rozar mis orejas casi sin darme cuenta. Hacía mucho frío, y el aire, al salir de la boca, se volvía visible donde él dormía. Pero nunca le vi tiritar, ni justificarlo a las visitas, que habría sido lo corriente. No, al contrario. Se regodeaba en ello, en silencio, y respiraba profundo, guardándose todo lo posible en la tráquea. Piel siempre descubierta, pies siempre descalzos. Y hacía tanto frío, donde él dormía.
Por qué. Qué pregunta. Corría sangre por sus venas, explicó una vez con cierto fastidio, y aquel calor, más que suficiente, le parecía ya excesivo.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Intrahistoria (LXXXIX): Monago y Canarias

Esto, dijo el ilustre político, esto es algo que nunca se ha dicho en política.
MI PUEBLO, MI PUEBLO ME HACE VOLAR.
Casi literalmente.

sábado, 15 de noviembre de 2014

El héroe

“¡Al suelo!”, gritó, con innegable e irresistible entonación heroica, tan así que nadie pensó otra cosa que no fuera obedecer, y al momento. Y mientras la turba aterrada tensaba los gemelos para el inminente salto, se echó a reír, porque era precisamente en el suelo donde estaban todas aquellas condenadas minas antipersona. 

jueves, 13 de noviembre de 2014

Intrahistoria (LXXXVIII): El viaje de Philae

Millares de miles de terrestres, hablando con mayor rigor millares de miles españoles, observaron el cielo nocturno entre sobrecogidos y esperanzados. Pero, también y esto se comentó poco, con cierta y amarga tristeza muy mal disimulada. Según se supo después, la Agencia Espacial encontró desbordado su buzón de Sugerencias y Peticiones. Al parecer, no fueron pocos los que quisieron, literalmente, salir, y la ocasión se presentó, sin que nadie viera auténticas objeciones a las estrecheces, como inmejorable.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

La conversación

Me dicen muy a menudo que hablo solo, y lo cierto es que la idea me aterra. Porque pienso: cuando yo ya no esté (eufemismo claro de mi muerte), ¿con quién hablará el otro?

lunes, 10 de noviembre de 2014

Intrahistoria (LXXXVII): 9-N

Por tanto, nos congratula haber probado mediante amplia participación ciudadana lo que ya sabíamos, lo que sabían los que ya lo sabían, lo que sabían los que hacían como que no querían saberlo, y lo que no sabían los que hacían como que lo sabían. Reiterativo, quizá, y algunos dirán que innecesario; pero, desde luego, no podíamos arriesgarnos a que alguien no supiera lo que ya sabíamos.

domingo, 9 de noviembre de 2014

sábado, 8 de noviembre de 2014

Guerrilla

Miró mis manos y dijo que un folio que corta no es más que un acto de defensa selvático.
Pero no tengo hacha, repliqué, ni explosivo. Ni máquina.
Colateral, vino a responder. Y fue a buscar la tirita.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Estados de la materia

Fui Sol, y luego fui Viento.
Y, de algún modo, al final os sobreviviré a todos, que solo habéis sido y seréis

Carnes.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Intrahistoria (LXXXVI): El ascenso de Podemos

Y la marabunta de arribistas dirigentes se tuvo que abalanzar sobre el Señor Presidente en clara actitud de contención cuando éste, súbitamente inflamado de ánimo y piel (al menos, que se supiera, nadie recordaba aquel tono granate vivo entre sus poros), dio fe de su sincera intención de golpear con su periódico deportivo de la mañana – debidamente enrollado, por aquello de maximizar el daño – a uno de sus asesores, cuyo pecado capital había sido asegurar, con mucha solemnidad, que “creo, señor Presidente, que podemos revertir esta situación. Podemos, señor Presidente”.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Pálida

Si no me ves será, quizá, por soy nívea. Y en este mundo radiante que a la fuerza hemos teñido de blanco podría yo ser en realidad cualquier cosa. Cualquier punto donde se posen los ojos. Cualquier sitio donde quieras tenerme. Si no me ves podría ser todo y no ser nada, real o solo imaginada. Será, quizá, porque soy nívea.

jueves, 30 de octubre de 2014

Bonita

Finalmente se dignó a aparentar que lo que menos le importaba era la orquesta, la virtuosa y exquisitamente clásica orquesta. Apenas separó los labios carmesíes y apoyó la mejilla en el índice y en el corazón. Aceptó el ofrecimiento, la copa, los halagos, la atención y la charla, pero le advirtió desde el principio que trataría de seducirle (de ese modo tan encantador, como si no en realidad no lo pretendiera), con la única finalidad de que, en el frío absoluto de la noche, unos amigos le arrancaran alguno de sus riñones de la espalda, quizá y si eran amables el que menos necesitara de los dos, camuflando el dolor y la fechoría en el casi seguro sopor del alcohol.
Y de sus ojos. Más seguro aún.
Dijo que sí, tuvo que decir que sí, porque era tan, tan bella. Tan irresistiblemente bella. Bellísima.



martes, 28 de octubre de 2014

lunes, 27 de octubre de 2014

Intrahistoria (LXXXV): 51 detenidos en redada anticorrupción

“Estoy convencido”, se lamentó amargamente uno de los detenidos ante todos los micrófonos que quisieron escucharle, “de que yo solo estoy aquí para hacer el número impar”.
“¡Justicia!”, exclamó, sin saber que probablemente no tardaría en llegar un cincuenta y dos, probablemente enemistado con el número par.


sábado, 25 de octubre de 2014

El Otro

Y venían, claro. Por supuesto que venían, y pasaban delante de mí en hilera, ceremoniosos y con altísima solemnidad; y me veían, de eso no hay duda. Pero solo por estar yo allí (dirían ellos que de casualidad), y no por ser yo el que estaba allí. Siendo yo, por tanto, incidental y no motivo. Así que ellos pasaban ante mí, y apenas gastaban pupila y parpadeos en recorrer mis recovecos de piedra y mis cinceladas centenarias. No, porque lo guardaban todo para ella.
La Historia me dio nombre, sospecho ahora que por obligación, y los demás al minuto se deshicieron de él, por inservible. Yo no necesitaba más que un desdeñoso “otro” porque ella sí que tenía un nombre, unos honores, un pasado, y yo era, sin más, complemento a todos ellos. Todas mis atenciones eran derivadas, comprendí. Que yo solo era antesala innominada, aparejo superfluo. Nada más que un “otro”.
Que no me miraban a mí, si no era porque en realidad querían mirarla a ella.
Y supongo que, por cierto rencor o por la imposición de los cuellos de mármol (no lo sé), desde hace siglos no nos miramos, ella y yo.

viernes, 24 de octubre de 2014

Silencio

Dejad de gritar, revoltosos, o la próxima vez no os sacaré solo las cuerdas.
Insisto.
Ssssshhh.

martes, 21 de octubre de 2014

Departamento de Homicidios

“Está bien, muchachos”, dijo el capitán, puro llameante en labios y mano en cinto, a sus expectantes nuevos agentes. “Lo que estáis a punto de ver, tras esta misma puerta, puede que os haga replantearos el futuro. Puede que esta noche no cenéis, y que tengáis que abrazar a vuestros hijos. Puede que revuelva vuestras entrañas. Todas ellas”.
Y los expectantes nuevos agentes asintieron, tragaron salivas y aflojaron los cuellos de sus camisas de uniforme a la fría luz nocturna de las sirenas policiales. El capitán, tras una última bocanada de humo y en una portentosa demostración de poderío, abrió de una patada la puerta de la morada. Al otro lado, la pacífica familia observó en silencio la tromba policial. Atragantada la cena, perdido el interés en el televisor. Como se suele decir, sobrecogida.
Y los agentes, desconcertados, observaron al capitán. Capitán, dijeron. Aquí, en fin, esto no es, ya sabe, ellos están, bueno, vivos. Bien. Intactos.
“Exacto”, contestó el capitán, puro llameante en labios, mano en cinto.
“Esto se llama desempleo”.

domingo, 19 de octubre de 2014

¿Quieres casarte conmigo?

Por supuesto que no tengo miedo a dar el siguiente paso, Martina; pero, si te soy sincero, sí temo aplastarte con él.
Porque eres tan pequeña, Martina, y yo te quiero, te quiero tanto.

jueves, 16 de octubre de 2014

Sube al maldito tren

Porque si sigues aquí, juro por todo lo que se pueda jurar que se me saldrán hasta los riñones y que vomitaré tanto acero que podría levantar un nuevo raíl, una nueva estación, un puto nuevo sistema de vías férreas.
Así que sube al maldito tren.

martes, 14 de octubre de 2014

El ególatra

No hacía otra cosa durante el día que mirarse el ombligo, actitud que todos consideraban naturalmente muy, muy censurable; pero también era cierto que temía desangrarse a raudales por él.

jueves, 9 de octubre de 2014

Intrahistoria (LXXXIV): El perro y el ébola

Nos congratula comunicar que, como Gobierno, hemos cumplido con nuestro deber; y que, desde hoy, decenas de miles de gatos y demás felinos, otrora sumidos en el terror, vivirán un poco más tranquilos con un sabueso menos en las calles.
Fin del comunicado. Miau”. 

lunes, 6 de octubre de 2014

Intrahistoria (LXXXIII): El ébola llega a España (II)

Y fue en aquel preciso momento, habiendo estornudado consuma  inocencia la señora Ministra – tan simple y tan enternecedor, de cotidiano; ya ven, “atchús” y nada más fue – en el ecuador de su solemne comparecencia de urgencia, cuando la miríada de reporteros, periodistas y corresponsales abandonó la sala en (nada más podría definirlo) franca estampida, dejando atrás instrumental, grabación y testimonio, en un desesperado intento por salvar la vida. Dejando - ya ven - a la señora Ministra con la frase “no hay peligro alguno” colgada en los labios.

domingo, 28 de septiembre de 2014

miércoles, 24 de septiembre de 2014

viernes, 19 de septiembre de 2014

Intrahistoria (LXXX): Escocia dice "No"

“Que se besen, que se besen”, se escuchó, junto a rítmicos y acompasados aplausos, en los aledaños del Viejo Continente. 

viernes, 5 de septiembre de 2014

Intrahistoria (LXXIX): Rajoy y Twitter

A comienzos del Siglo XXI, el PARTIDO POPULAR
avanzó en el desarrollo de un nuevo tipo de bot,
un ser virtualmente idéntico al ser humano conocido como Seguidor de Mariano Rajoy.

Los seguidores de Rajoy en Twitter eran superiores en fuerza y agilidad, y al menos iguales en inteligencia a los asesores políticos que los crearon.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Roar

Dientes por poros, y comen espacio a dentelladas hasta encontrar carne. Comen tanto, los dientes por poros. Dios, están tan rabiosos. Quieren tanta carne.
Ojalá no se aparte. No te apartes, por favor.
Tienen tanta hambre. Tanta rabia.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Intrahistoria (LXXVIII): El ISIS

Y los señores del desierto aseguraron estar dado buen y sagrado uso, en nombre del Más Grande (mayor aún que ellos), a todo lo que les habían dado. Absolutamente a todo.
Medios infieles para propósitos piadosos.
Así que dejaron rodar otra cabeza. Y fueron…

sábado, 30 de agosto de 2014

Resaca 13

Claro que sí, señor barman.
Esas campanas doblan por mí. Usted vuelva a escanciar.

viernes, 22 de agosto de 2014

Intrahistoria (LXXVII): El alcalde de Valladolid y las mujeres

“Y así experimenté el más puro e indescriptible terror cuando aquel ser, la innombrable súcubo de pesadilla a la que algunos incautos han llamado mujer, avanzó hacia mí sin dejarme salida alguna, regodeándose de su posición de poder, consumiéndome y devorando poco a poco toda mi esencia. Cuando las puertas del ascensor se cerraron comprendí que nunca jamás será el diminuto ser humano capaz de comprender este mal preternatural y antiquísimo, más antiguo aún que el mismo hombre…”.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Intrahistoria (LXXVI): Devoluciones ilegales de inmigrantes en Melilla

No lo entiendo, se preguntó sesudamente el señor Ministro del Interior en la íntima y reflexiva soledad de su despacho. ¿No teníamos treinta días naturales para devolverlos, si no nos gustaban? ¿No decía eso el ticket? 

viernes, 8 de agosto de 2014

Intrahistoria (LXXV): El ébola llega a España

Aunque diversos medios del mal llamado corazón (infartado) especularon durante las horas previas a su llegada acerca de su posible relación con un torero o una folclórica, sorprendió que, finalmente, se hiciera público cierto idilio con un sacerdote, en una suerte de romance prohibido y sumamente arriesgado. Las redacciones de diversos programas de primera línea se frotaron las manos prácticamente al unísono.
“Es mucho mejor de lo que nunca habríamos imaginado. Gracias a Dios”.

lunes, 4 de agosto de 2014

Intrahistoria (LXXIV): Podemos, tercera fuerza política

La gente ha decidido que la gente gobierne a la gente, del modo que la gente prefiera. Porque para eso es la gente. Nosotros, también gente, nos comprometemos a escuchar siempre a la gente, sin importar qué tipo de gente sea, aunque siempre habrá una distinción entre gente y, digamos, gente. Para nosotros, la gente es lo más importante.
Gracias, muchas gracias, gente.

lunes, 28 de julio de 2014

Intrahistoria (LXXII): Bombardeo de hospitales en Gaza

Una portavoz de las Fuerzas de Defensa Israelíes declaró en rueda de prensa que, al fin y al cabo y si todo transcurría según los planes previstos, nadie iba a necesitar curas de ningún tipo. Y añadió, guiñando un ojo: «No sé si saben a dónde quiero llegar».
Después se giró hacia sus compañeros, y todos ellos compartieron una suerte de risita cómplice muy mal disimulada.

Bum.

jueves, 24 de julio de 2014

Intrahistoria (LXX): Avión estrellado en Mali

Está claro, comentó el párroco con cierta condescendencia sagrada y creacionista, que si Dios hubiera querido que volásemos, nos habría dado alas.
Sí, sí, concedió con desgana el escéptico. Solo eso explica que Moisés caminara tanto.

miércoles, 23 de julio de 2014

Intrahistoria (LXIX): Coca-Cola y el ERE

Nuestro celebérrimo eslogan lo dice bien claro: Beba. La variante respecto a nuestros trabajadores y trabajadoras, por tanto, no podría ser más obvia: TRAGUE.

jueves, 17 de julio de 2014

Resaca 12

Sí, señor Juez. Me declaro culpable de todos los cargos. Asumo mi pena.

Y qué pena. Ay.

sábado, 12 de julio de 2014

Intrahistoria (LXVIII): Ataque israelí sobre Gaza

Llegamos y nos quedamos aquí porque lo ordenó Dios, y enviamos esos cazabombarderos porque lo ordenó el Ministro de Defensa.


martes, 8 de julio de 2014

Intrahistoria (LXVII): Brote de Ébola en África

El ilustre ponente del foro sanitario convocado a raíz de la rápida e incontrolada expansión del brote africano subió al estrado escoltado por un sepulcral y respetuoso silencio, y aclaró su garganta antes de comenzar su exposición, revestida toda ella, como el resto del acto, de la debida solemnidad, acorde a la urgencia que había motivado la reunión de notables.
«La situación es gravísima, señores», comenzó, sin querer demorarse en pormenores innecesarios. Y continuó: «A decir verdad, y dicho de un modo llano, la cosa está muy negra».
Surgió entonces una oleada de risas y aplausos por parte de los asistentes, que celebraron con gran algarabía y festejo una ocurrencia que muchos habían considerado con anterioridad, como poco, probable.
«Lo ha dicho, lo ha dicho», se comentó, entre lágrimas saltadas y palmadas al hombro.

sábado, 5 de julio de 2014

Intrahistoria (LXVI): Elección directa de alcaldes

¿Qué dicen? ¿A quiénes votaron ustedes? ¡No les oigo! ¡Hablen más alto, y repitan! ¿A quiénes votaron ustedes? ¡Hablen más alto, carajo, que ya no se les oye!

martes, 24 de junio de 2014

Intrahistoria (LXV): El Tribunal de Cuentas y la familia

Escucha, primo, quiero que durante los próximos días investigues muy de cerca a tu sobrino. Es posible que esté intentando colocar aquí a cierto tío, y aunque algunos crean lo contrario eso es algo que no podemos tolerar en una institución tan prestigiosa como esta.

viernes, 20 de junio de 2014

Intrahistoria (LXIV): Rebaja del IRPF

«¡Pagad menos, pagad menos mientras podáis, insensatos!», se escuchó gritar entre risas diabólicas y absolutamente enloquecidas tras una de las más distinguidas puertas del Ministerio de Economía. Sobre lo que ocurría en aquel despacho tras aquellas robustas puertas todo fueron teorías, oscuridades y suposiciones. Las más aceptadas, por ser las más verosímiles, afirmaban que se estaban planificando las próximas elecciones.

jueves, 19 de junio de 2014

Intrahistoria (LXIII): Felipe VI, rey de España

Saluda a la derecha. Sonríe.
Saluda a la izquierda. Sonríe.
Saluda al frente, y sonríe. Date la vuelta. Saluda de nuevo. Saluda otra vez. Sal al balcón. Saluda otra vez.
Y no te preocupes por nada. Del país ya nos encargamos nosotros. 

lunes, 16 de junio de 2014

Intrahistoria (LXII): Indultos

El abnegado funcionario un día abandonó taciturno y hundido el despacho del excelentísimo señor Ministro. Durante días no fue el mismo hombre ni la misma persona, aún en los sufridos estándares de un entregado funcionario de carrera, siempre pendiente de los caprichos de las cambiantes ejecutivas elegidas por el soberano pueblo. Al parecer, según explicó a aquellos que se interesaron, había perdido la fe en su propia especie en el mismo momento en el que el excelentísimo señor Ministro había ordenado que la Justicia le llevara el café.
Solo y sin azúcar.

sábado, 14 de junio de 2014

Intrahistoria (LXI): España 1 - Holanda 5

En algún lugar de los algún día vastísimos y gloriosos dominios españoles se agitaron unas pocas tierras y algunos sepulcros, como aquel donde reposaba para siempre el Gran Duque de Alba. Dicen, comentan y rumorean que brevemente le despertaron las risas de los niños holandeses.

miércoles, 11 de junio de 2014

Intrahistoria (LIX): El rey mejor formado de Europa

Numerosos medios ya se han hecho eco de que otros tantos herederos y jóvenes monarcas de los países de nuestro entorno no están ni tan siquiera completos en el más estricto sentido de la palabra, presentando horribles y monstruosas deformidades que aterrorizan a sus respectivas ciudadanías, forzosamente cada día más republicanas. «Es una suerte», han comentado diversos analistas expertos en casas reales, «que al menos nuestro novísimo rey disponga de dos manos para saludar al pueblo llano».

domingo, 8 de junio de 2014

viernes, 6 de junio de 2014

Intrahistoria (LVIII): 70 aniversario del desembarco de Normandía

«¿Alguno sabe cómo se dice “hazme sitio bajo esa sombrilla” en alemán?», gritó el cabo entre risas jocosas antes de que una bala de MG42 hiciera explotar su cráneo dentro del casco. Después ya no rió nadie, algunos se echaron a llorar, otros gritaron, y el día se hizo insoportablemente largo.

jueves, 5 de junio de 2014

Intrahistoria (LVII): El aforamiento de Juan Carlos

Sí, ya sé, ya sé. Ya sé que dije que me iba; pero nunca dije que me fuera del todo.
Vosotros, que sacasteis conclusiones muy precipitadas. Como siempre. Chiquillos.

lunes, 2 de junio de 2014

Intrahistoria (LVI): La abdicación de Juan Carlos I

El rey, que solo muy recientemente descubrió con suma y real decepción que en sus reinos sí se ponía el Sol, afirmó marcharse porque aquello no era lo que le habían prometido.

sábado, 31 de mayo de 2014

Intrahistoria (LV): Can Vies

Se escuchó y se vio al Señor Alcalde caminando de rodillas tras un nutrido grupo de alborotadores, manos en alto entrelazadas y suplicando. Lo que, por supuesto, no dejó de maravillar al votante local, poco acostumbrado al deseo de negociar del poder.
«Venga ya, muchachos, muchachas; solo es una casucha», dijo el regidor. «No vale nada. ¿Es que no tenemos bastantes puentes en la ciudad para que los podáis poblar? ¿No os parecen lo bastante acogedores? ¿Muchachos, muchachas? ¿Me apagáis eso ya?».

jueves, 29 de mayo de 2014

Intrahistoria (LIV): Copago educativo

Se armó revuelo monumental. Los agoreros, los de siempre, corrieron a rodear parlamentos y asambleas, escandalizados por la barbarie educativa en ciernes. Para el gobernante la alarma era claramente excesiva, desproporcionada y antidemocrática. Si pagan, dijo el Señor Ministro, está claro que les enseñaremos cuánto han pagado. Añadió que aquello era lo que se podía entender como una auténtica y genuina educación de calidad. 

miércoles, 28 de mayo de 2014

Intrahistoria (LIII): Crisis en el PSOE

¿No es hermoso hasta la náusea – se preguntó el poeta, también llamado contertulio, sumamente conmovido – cómo ese cadáver se aferra con tanta pasión a esa rosa? 

lunes, 26 de mayo de 2014

Intrahistoria (LII): Victoria del Frente Nacional en Francia

Tras la resaca electoral, que fue especialmente aguda y sedienta, la gran mayoría de analistas políticos estuvo de acuerdo en que esta proclamada novísima Europa se parecía mucho a la de hace algunas décadas. Esa de señores desfilando, cristales rotos, barbas rojas, alambradas y espitas de gas.
Pero es que, se aventuraron algunos analistas, es todo tan moderno, y dicen tan bien y tan bonito lo que queremos escuchar.

sábado, 24 de mayo de 2014

Intrahistoria (LI): Tratado de Libre Comercio UE-EEUU

Nosotros, todos, en cumplimiento de nuestro deber de satisfacer los intereses generales y de nuestros pueblos, tenemos la férrea convicción de que nuestros ciudadanos y ciudadanas tienen derecho a no tener dónde esconderse.
Eso, al fin y al cabo, es justicia. Eso es igualdad. Sí, pronto seremos todos, todas iguales.

jueves, 22 de mayo de 2014

Intrahistoria (L): Golpe de Estado en Tailandia

Durante horas el mundo entero contuvo la respiración, con insoportable ansiedad e incertidumbre; pero finalmente todo llegó a feliz puerto, a la catarsis de la tranquilidad y la seguridad, cuando los distintos Ministerios de Asuntos Exteriores de Occidente anunciaron a sus respectivas ciudadanías que los eventos recientes no influirían «para nada, para nada» en los horarios de servicio de los muchos y queridos restaurantes tailandeses radicados en su territorio.
Y un fiú recorrió Europa.



sábado, 17 de mayo de 2014

Churchills (11)

«¡Belén Esteban, grandísima arpía, he leído tu libro!».

Winston Churchill.

viernes, 16 de mayo de 2014

Intrahistoria (XXXXIX): Arias Cañete y el machismo

«Unga, unga. Gnof, grrrr, gnflur; unga», declaró el candidato en un importante medio radiofónico a propósito del debate de ayer. Sin turno de réplica.

jueves, 15 de mayo de 2014

Intrahistoria (XXXXVIII): Tres años del 15M

Pero, ¿se puede saber de qué se ríen ustedes? Los del hemiciclo, bajen un poco esa guasa. 
No me dejan ustedes satirizar en paz.

lunes, 12 de mayo de 2014

Intrahistoria (XXXXVII): Matan a tiros a la Presidenta de la Diputación de León

Lamentaremos, claro que lamentaremos. Pérdida humana, violencia aborrecible, crimen atroz.
Solo que, recuérdeme un detalle, ¿esa no es de ellos?
Ajá. Lamentaremos algún día, claro. Supongo.


viernes, 9 de mayo de 2014

Intrahistoria (XXXXVI): Día de Europa

Llévame pronto de nuevo, oh gran Zeus,
suplicó amargamente la mitológica fenicia ante la pantomima electoral, los jesucristos, las anchoas paseantes y el poder en primera persona del plural.
Llévame cuanto antes.

martes, 6 de mayo de 2014

Intrahistoria (XXXXV): Baja el paro en abril

«¡Se lo dije!», exclamó exudando júbilo el Presidente de la Nación Toda. «¡Les dije que este día llegaría, queridos míos!». Y luego, animal político como era, hizo la pausa de rigor, esperando. Tímidos aplausos, demasiado tímidos en realidad para ser aplausos: La propia megafonía, tan invasiva, hizo dudar al señor Presidente de si en realidad se trataba de estómagos rugiendo.


miércoles, 30 de abril de 2014

Intrahistoria (XXXXIV): Elpidio José Silva

- Pero señor Juez, creo yo que ha hecho usted poca sangre de este banquero, de este criminal. Podría haberle drenado usted un litro más, o dos. Sacar algún metro más de intestino, o dos. Lo demandaba el pueblo. ¿No lo oye? Oiga a esa masa enfervorecida. Demanda más Justicia, señor Juez. Óigala.
- Estimado Secretario, tendrías que saber que yo, en primer lugar, me debo a las Leyes, y que juré no ceder a los bajos impulsos ni a las venganzas.
- Pero, señor Juez, siendo usted quien es, y las Leyes quienes son…
- Tienes razón, mi estimado Secretario. Me debo a mi pueblo. Aquí esos alicates. Aquí ese soplete.

lunes, 28 de abril de 2014

Intrahistoria (XXXXIII): Pablo Iglesias puede

A pesar del incontestable descalabro electoral, que dejó en la sede del partido una resaca demócrata mucho peor que amarga (aún cuando el licor de la derrota se había rebajado considerablemente con lágrimas, cortesía de aquel barman llamado escrutinio), el candidato se mostró claramente a la contra, por estar claramente encantado. De nada sirvieron las condolencias y los otra vez será, será, que le resbalaron, ni las palmadas al hombro, ni los otros sutiles intentos de abrirle los ojos a un evidente fracaso. El candidato, el cabeza de lista, el rostro, no podía ni quería reconocer otra cosa que la victoria. Su victoria.
A fin de cuentas, tenía su voto. Y eso era todo lo que necesitaba.


viernes, 25 de abril de 2014

Intrahistoria (XXXXII): 40 años de la Revolución de los Claveles

Y escuchamos entonces el triste y sumamente contagioso fado de la vieja, triste y sumamente contagiosa patria, que empezaba con aquello de «Tuvimos que tirar tal vez con bala, y hacer una Revolución de Hierro, que no se secara. Tuvimos que tirar al que seca los claveles».
El auditorio, nostálgico, escondió la cara en una mano abierta, y aquello hizo las veces de aplauso mudo. El vecino ibérico, con disimulo, hizo sin merecerlo lo mismo.

viernes, 18 de abril de 2014

miércoles, 16 de abril de 2014

lunes, 14 de abril de 2014

Intrahistoria (XXXX): La república española

Amado pueblo: No obstante el gesto os honra y os da un justo lugar en la Historia, además de mi más sincero agradecimiento y por supuesto también el de mi familia, no era necesario (de verdad) que vinierais todos a despedirme al aeropuerto.
Aunque no sea la primera vez que me pagáis el billete.

viernes, 11 de abril de 2014

Intrahistoria (XXXIX): Crisis de gobierno en Andalucía

Desde la Junta de Andalucía podemos anunciar y de hecho anunciamos con inmensa satisfacción que, en aplicación de las siempre sabias y elevadas enseñanzas de nuestro reconocido Salvador, nuestra mano derecha no sabe lo que hace nuestra mano izquierda.
Diríamos amen, pero con esto del espectro ideológico…

miércoles, 2 de abril de 2014

Intrahistoria (XXXVII): Grecia aún existe

Buena parte de la ciudadanía del país heleno apostó muy fuerte a la única carta de visibilidad que les quedaba en mitad de la ceguera informativa: El estreno de la secuela de “300”.
No obstante, estudios recientes han demostrado que al interpelar al europeo medio sobre Grecia la respuesta más repetida suele ser “¿quién?”.
Seguida, muy de cerca, por la también habitual “¿ese no juega en el Manchester City?”.
Es de suponer que los primeros entienden de fútbol. 

lunes, 31 de marzo de 2014

jueves, 27 de marzo de 2014

Intrahistoria (XXXVI): Pobreza infantil en España

A la sonrisa de un niño se le están cayendo todos los dientes.
Y, añadieron con indignación los obesos gerifaltes de la industria, no es por nuestros dulces.
Lógicamente, concluyeron que algo estaba fallando.

martes, 25 de marzo de 2014

Intrahistoria (XXXV): Marchas por la dignidad

Estimados simpatizantes, amantes y adversarios:
Os dedico estas palabras habida cuenta de que valoro sinceramente todos y cada uno de vuestros esfuerzos pedestres, unos por caminar y otros por pisar. Creedme si os digo que estoy conmovida, y que nunca pensé que movería tantas voluntades, ni en tantos sentidos, casi sin quererlo, sin pedirlo. Me siento más que halagada, pero tengo que pediros en estas últimas y postreras palabras, estimados todos y todas, que cejéis en vuestro empeño, que cuanto antes lo dejéis estar. En otro tiempo os animaría a marchar, a unos, y a machacar, a otros, porque yo realmente pensé que esto iba de aquello, pero las cosas han tomado otro rumbo. Las cosas, muy estimados míos, han cambiado.
Y es que la que se marcha, en realidad, soy yo.
Atentamente,

D.

domingo, 23 de marzo de 2014

viernes, 21 de marzo de 2014

Intrahistoria (XXXIII): Día mundial de la poesía

Si yo no soy poetisa, 
reconoció con extrema humildad 
y descarnada sinceridad la prosista, 
es por aquello del horror vacui.


Dedicado a mi amigo, el poeta.

jueves, 20 de marzo de 2014

Intrahistoria (XXXII): Día internacional de la felicidad

- ¿Ahora?
- No.
Punción. Grito.
- Bien. ¿Y ahora?
- No… No.
Jarabe. Arcada.
- ¿Ahora?
- ¡He dicho que no! ¡No, maldita sea!
Los doctores del ministerio se observaron entre ellos con aséptica contrariedad; una ceja más curvada de lo habitual, unos dedos temblorosos bajo el guante desinfectado. Después de toda una mañana de inyecciones e ingestas de revolucionarios y novísimos compuestos que acabarían para siempre con la lacra de la apatía y el desespero nacionales, los resultados no podían calificarse de otro modo que decepcionantes y estériles. No se habían apreciado cambios significativos en ningún paciente, al menos cambios psíquicos, porque los físicos habían actuado, según lo planeado, con rapidez: Sellados los lacrimales y bloqueados diecisiete músculos faciales, todos los otrora llamado voluntarios eran la viva imagen de la dicha. Pero el espíritu no parecía acompañar estos cambios. La felicidad era constantemente negada y rechazada.  Tal vez, después de todo, la ciencia tuviera que claudicar, hincar la rodilla y reconocer que no era capaz de regalar al pueblo llano e ignorante de sus virtudes la felicidad permanente. Reconocer que no podía abarcarlo todo. El fracaso.
Aquello, por supuesto, era a todas luces imposible. Así que los doctores optaron por el último tratamiento, el de choque y urgencia, e hicieron llamar al hombre con el martillo que tan bien sabía dónde estaban todos y cada uno de los huesos de los pies.  
- ¿Y ahora?
Ninguno de los doctores había previsto antes sudores fríos, pupilas desbocadas y gimoteos indescifrables como síntoma previo al éxtasis anímico. Nunca habían considerado la posibilidad de que se quisiera huir de pura felicidad. Pero así fue.
- ¡Sí! ¡Sí! ¡Ahora sí! ¡Se lo juro! ¡Soy feliz! ¡Soy inmensamente feliz! ¡Créanme! ¡Nunca he sido tan feliz! ¡Suelte el martillo, míreme la cara! ¡Soy TAN feliz!
Al fin, se congratularon en aséptica celebración. Esto es. Esto ha sido siempre. Al fin este rostro feliz tiene las palabras a su medida.
Anote los resultados, hora y fecha.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Churchills (9)

«Solo hay dos cosas infinitas: El Universo y los bombarderos aliados sobre Alemania. Y de lo primero no estoy seguro».

Winston Churchill.

viernes, 14 de marzo de 2014

Contenido

A veces, por unos instantes, paro el mundo. Nadie sabe que puedo hacerlo, y nadie se percata después. Si deseo silencio, lo quiero; y si lo quiero lo ordeno. No necesito susurrarlo. Entonces cojo al mundo por la garganta, apenas corto su respiración entre el índice y el pulgar, y todo se detiene a mi alrededor, como un lienzo con profundidad. Frenado en seco sin chirrido, sin atropello ni drama. Y yo suelo quedar en el centro de ese Universo detenido. Una gota de lluvia, haciendo las veces de avanzadilla, a punto de impactar en una imprudente cabeza calva, detenida a milímetros de la piel; una pelota pegada aún al empeine del pie de un niño, asfixiada toda posible aceleración y potencia. Un escuadrón de palomas recién levantado el vuelo. Las intenciones y ánimos clavados en los rostros, sin mutación. Amor, indiferencia, simpatía. La alegría y la cólera convertidas en apatía inmutable. Lo detengo todo cuando quiero y permanezco entre el bosque de miradas cruzadas y secas, y de ojos necesitados de colirios.
Reprimo la tentación de hacer y deshacer a mi antojo. Me suele bastar con saber que el mundo es mío. No hago nada más que escuchar el silencio y el vacío, saciándome de ambos. Alguna vez escudriño el lienzo, buscando alguna mirada delatora, alguna conciencia consciente y atrapada. Que me observe y lo sepa. Guardo alguna esperanza, hasta hoy vana. Soy un secreto.
Disfruto del silencio hasta que me abruma. Suelto la garganta, dejo correr el aire, y el mundo vuelve a moverse sin saber que he estado observando su inacción, que he sido testigo de excepción. Y yo, contenido, pienso que si quisiera…

martes, 11 de marzo de 2014

Intrahistoria (XXXI): Once de marzo

En un increíble y emotivo acto de reconciliación nacional, que provocó el desliz lacrimógeno de casi todos los presentes, los representantes de los dos principales partidos políticos se hicieron entrega mutuamente de las cuentas de cadáveres que, como buen ejemplo del indispensable juego político y democrático, cargaron durante los últimos años a la cuenta del otro.

sábado, 8 de marzo de 2014

Intrahistoria (XXX): Día internacional de la mujer

Los monstruos aguardaron agazapados en la oscuridad, infinitamente maliciosos e infinitamente pacientes, esperando de nuevo su momento. Que llegaría, inexorable, con litros derramados de amnesia y gatopardismo. Solo era cuestión de esperar.
Al fin y al cabo, siseaban entre ellos con esperanza ennegrecida, solo serán veinticuatro horas. Solo eso, y nada más; y de nuevo todo será nuestro.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Miércoles de Ceniza

Tiene usted toda la razón. No somos más que polvo. No seremos otra cosa. Ese será nuestro final. Pero no hay necesidad de adelantar acontecimientos, ¿comprende? Si es inevitable, aguardemos ese destino con resignación y paciencia. Y, mientras tanto, le aconsejo que intente buscar la alegría de vivir, de vivir el momento. Créame, no se arrepentirá. Haga usted un esfuerzo por vivir. Olvídese del polvo y la ceniza. Piense un poco más en la sangre y en el nervio. Por favor, SUELTE ESE LANZALLAMAS.

martes, 4 de marzo de 2014

martes, 25 de febrero de 2014

Intrahistoria (XXVIII): Debate sobre el estado de la Nación

«Por tanto, señorías, me hallo en inmejorable posición de dar fe de los siguientes hechos, que confío que llenen de tranquilidad y optimismo a toda la Nación:
BlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBlaBla.

Sinceramente suyo, y siempre al servicio de la ciudadanía, 
a la que yo y mi sueldo nos debemos,
Su Presidente del Gobierno».

domingo, 23 de febrero de 2014

sábado, 22 de febrero de 2014

miércoles, 19 de febrero de 2014

Intrahistoria (XXVII): Disturbios en Kiev

(más) fuego.
(Del lat. focus).

1. m. Repentino furor amoroso e idealizado hacia una Europa podrida que, con gran y pasiva pericia dialéctica, aún convence a otros de que tiene algo bueno que ofrecer.
2. m. Añoranza anacrónica del frío ruso interpretada en sentido opuesto.
3. m. Exquisita y civilizada diplomacia entre las dos acepciones anteriores.
4. m. Capital de Ucrania. 

domingo, 16 de febrero de 2014

Intrahistoria (XXVI): Ley de Propiedad Intelectual

- ¿Efectivo o tarjeta, señor? ¿O señora?

- Nada. No tengo nada.

- Comprendo. Volved a coser los ojos de este genocida cultural.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Jazzman

Confesión importante, conclusión final: he aquí que descubrí la razón de una de mis más profundas inquinas. Porque yo odio al argentino, al de la tiza y el suelo; sí, yo detesto profundamente a Julio Cortázar, y hasta no hace mucho no podía estar seguro de por qué. Tradicionalmente yo lo había achacado a ese aire resabio que impregna su obra, como si él tuviera en la mano el látigo que azota al lenguaje, y no al revés, siendo normalmente las letras las que fustigan a la persona; también a su obsesión gala, su reverencia al Sena y al franco interior francés. Pero estaba severamente equivocado. Lo supe por inercia. Lo que yo odiaba de Julio era ese descarado exhibicionismo de sapiencia del que hacía gala sobre cualquier cuestión de la nueva música negra: del jazz. Decir que lo sabía todo lo haría incluso soportable. Pero, en realidad, sabía más que yo. Más que yo, que soy el Jazz.

domingo, 9 de febrero de 2014

Intrahistoria (XXV): Elecciones europeas

«Por el presente escrito, doctor, se lo suplico; ayer la democracia me inspiró la imperiosa necesidad de un bostezo, uno que finalmente no pude reprimir, y desde entonces no he podido cerrar la boca. Así que le pido por favor, doctor; tenga misericordia y ayúdeme. Siento que no tengo mucho tiempo. Cada vez que pienso en un candidato se me desencaja más la mandíbula. Es usted mi última esperanza».

viernes, 7 de febrero de 2014

Intrahistoria (XXIV): Muerte en Ceuta

Acorralado por las circunstancias y el olor a sangre fresca, que volvía frenético al cuerpo nacional de interrogadores y curiosos, el Ministro se vio obligado a una improvisada comparecencia, una de circunstancias. Incluso olvidó dar los buenos días. También el número exacto de cadáveres; tuvo que hablar in abstracto, especialidad política.

«Les prometieron, ehm, les prometieron una vida mejor y, claro, ellos, pues, la van a tener… Allí, allí arriba, donde los ángeles… O donde vayan estos africanos».


jueves, 6 de febrero de 2014

Churchills (7)

«Soy del Real Madrid desde pequeñito, y esto es un sueño para mí».

Winston Churchill.

martes, 4 de febrero de 2014

Intrahistoria (XXIII): Corrupción generalizada

¿Que huele a podrido en la urna?, reaccionó ofendidísimo el diputado. La protesta, por si acaso, se lo repitió en términos muy semejantes e igualmente colectivos: Sí. Huele a cadáver dentro de la urna. Llega un hedor insoportable. A muerte, a podrido, o algo peor. No sabemos cómo pueden respirarlo.
Como el chófer no llegaba y el coche se estaba retrasando, al diputado no le quedó más alternativa que el diálogo.
Tal vez, dijo tras una breve y desesperada reflexión, es que nadie se lavó bien las manos antes.


"Tres de cada cuatro europeos creen que la corrupción está generalizada"

sábado, 1 de febrero de 2014

Churchills (6)

«Lo que echamos en Hamburgo fueron semillas de paz. Florecieron pacifistas, por supuesto. Pacifistas a la fuerza.».

Winston Churchill.

martes, 28 de enero de 2014

Terror reverencial

Los perros, que Dios sabrá cómo lo hicieron, pasaron corriendo junto a mi coche, con las correas cortadas a mordiscos y las lenguas a ras de suelo, hasta que les perdí de vista por el retrovisor. La casa estaba quieta y callada, y como en las películas viejas sin color las ventanas, animadas por el viento, se abrían y se cerraban a la manera de los párpados cansados y a la vez siniestros; la puerta de madera, que un día había sido noble, crujió como un anticipo de lo que estaba por venir. Nadie estaba allí para recibirme y ofrecerme calmar la sed y la punzada de inquietud, así que llamé a mamá, pero se quedó en eso, en un llamamiento vacío a nadie. Hice lo mismo con los chicos; tampoco hubo respuesta, más allá de un tímido y apenas audible rumor escaleras arriba. Lo seguí como se sigue un hilo finísimo que pende en mitad del aire, sin extremos conocidos. Al final, las suelas de mis botas no cubrieron del todo lo que se adivinaba ya como un sollozo, y me aferré al trazo grueso que me llevó hasta mi vieja habitación. De la puerta entrecerrada, de la finísima franja que partía dos visiones distintas de la vida, me llegó primero la mirada aterrada de mi madre que, encogida entre la cajonera y el armario, acogía bajo sus temblorosas  alas a los chicos, que debían de estar muy, muy lejos para no haberme sentido llegar. A su alrededor, como en una ofrenda macabra, todo estaba roto, tirado, hecho pedazos y cristal intimidatorio. Busqué, con los ojos, una explicación, y llegó finalmente de la boca de mamá. “Ha venido, ha estado aquí”, dijo, con voz pastosa y empantanada de saliva. Y yo, que ya había comido muchas veces el plato de aquel miedo y conocía, no ya solo el sabor, sino la detallada lista de ingredientes, me dije que no podía ser, que era imposible, que había distancia insalvable. El sonido de otro cristal roto se escuchó abajo, en el salón. Les dejé allí, desamparados por el miedo, y corrí, o no, más bien volé por las escaleras o me dejé caer, desandando todos mis pasos, rompiendo el finísimo hilo de tan brusco funambulismo. Más fractura y más ira en el salón conducían, con el inconfundible camino de vidrios rotos, al retrato del que tomábamos por nuestro afortunadamente difunto padre, y que desde su apropiada muerte descansaba en un rincón de una vitrina. La fotografía, que, pese a nuestras protestas y pesadillas amoratadas, mamá nunca quiso quitar por alguna extraña y masoquista idea de respeto y buena apariencia, me miraba fijamente con la severidad habitual, pero hoy aún juro y prometo con los puños apretados algún toque más de victoriosa malicia en sus ojos. El cristal estaba roto. Un agujero lo abría por el centro, como si algo hubiera salido del interior.

sábado, 25 de enero de 2014

Churchills (5)

«Prometo sangre, sudor y lágrimas. Pero todo extranjero; que nadie se alarme».
Winston Churchill.

jueves, 23 de enero de 2014

Intrahistoria (XXII): 26% de paro

Afortunadamente, eso son solo mis piernas. Una parte pequeña y miserable de mí. Una parte a la que todos llaman prescindible. Por supuesto, no puedo levantarme, porque están atrofiadas. Mis rodillas ya no sirven para nada. Apenas me puedo mover. Soy un mutilado. Soy una mutilada. Y eso es lo que querían. Es lo que siempre quisieron. Pero un día, cuando ese porcentaje llegue a la garganta y se pudra también, ya no podré respirar. Y entonces nada habrá importado.