jueves, 23 de enero de 2014

Intrahistoria (XXII): 26% de paro

Afortunadamente, eso son solo mis piernas. Una parte pequeña y miserable de mí. Una parte a la que todos llaman prescindible. Por supuesto, no puedo levantarme, porque están atrofiadas. Mis rodillas ya no sirven para nada. Apenas me puedo mover. Soy un mutilado. Soy una mutilada. Y eso es lo que querían. Es lo que siempre quisieron. Pero un día, cuando ese porcentaje llegue a la garganta y se pudra también, ya no podré respirar. Y entonces nada habrá importado.