domingo, 27 de noviembre de 2016

Churchills (19)

«La Historia te puede absolver; los Tribunales de Núremberg no.»

Winston Churchill

sábado, 26 de noviembre de 2016

Intrahistoria (CXXV): Fidel Castro

El tipo vestido de riguroso negro, el del cortaúñas hiperbólico y el aliento de hielo, juntó las puntas de los dedos mortecinos y rió por lo bajo a través de una sonrisa que nadie podía ver, y no precisamente por ceguera colectiva del respetable. Habló con profunda suficiencia.
“Ya dije que nadie estaba a salvo”.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Nonato

Este libro ha nacido muerto, confirma el editor tras un infructuoso parto. Luego de quitarse el sudor de la frente con el brazo, y apenas perder un segundo mirando a otra parte, canta la hora en voz alta para que la comadrona tome buena nota de una tragedia que más bien ha sonado rutinaria. El autor, desconsolado y agotado por un esfuerzo que no ha llevado a ninguna parte, sólo puede contemplar con la mirada destrozada cómo las páginas se pierden por el desagüe de los abortos escritos.

martes, 15 de noviembre de 2016

Donald Trump

Han dicho numerosos sabios y reconocidísimos cartógrafos que la ruta hacia ese país maldito y lleno de peligros, ese país que por cierto nos está vedado desde hace siglos y cuya existencia incluso algunos habéis llegado a dudar, no es ya cuestión de mapas o de cartas. Que las viejas ciencias de la exploración, la navegación y el viaje han caído en desuso, al menos para este caso.
En realidad, han dicho, todo lo que se necesita es silencio. Mucho silencio y oído fino.
El camino a aquel país maldito y lleno de peligros, el que cerraron y que más bien parece que no existe, es el que marca la sonorísima y a la vez tan lejana carcajada que trae el viento que llega del oeste.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Inspiraciones

No está yendo mal la cosa, la verdad, pero el escribiente no puede dejar de pensar que igual, tal vez, y sólo quizá, la presión no valga tanto la pena. Total, para un puñado de líneas, un manojo de letras, ese miedo tan enraizado que le está recorriendo el espinazo de arriba abajo y le tensa los dedos.
- ¿De verdad es necesario?
Se atreve a cuestionar, con la osadía de la impaciencia, y la primera respuesta es el inconfundible y crujido metálico de un percutor.
- Calla. Y sigue escribiendo.
Nota el escribano el pequeño frío en la coronilla. Resulta que es incapaz de recordar si se trataba de un revólver o de una semiautomática. Qué mala memoria, y qué decepción. Pero ahí está. Ahí están.
- Eres un poco brusca para ser una musa, ¿no?
El pequeño frío le empuja ligeramente la cabeza hacia adelante.
- Crecí en un barrio difícil. Sigue escribiendo.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Fiesta Nacional

La megafonía del furgón, en realidad la de todos los furgones, anunció que aquella era nuestra última oportunidad. Que hiciéramos sonar los matasuegras, que lanzáramos las serpentinas al aire y que pareciéramos felices hasta que se saltaran las costuras de las comisuras de los labios, o de lo contrario tirarían a dar. A contrario sensu, lo de antes sólo había sido una advertencia.
Y la verdad es que intentamos parecer felices, lo intentamos de verdad y con ganas, espoleados por la amable petición, pero aquel clac, clac tan multitudinario, tan metálico y tan coordinado, al unísono, nos heló la maldita sangre.

viernes, 7 de octubre de 2016

Cromafobia

Cuando atravesó la Avenida Diagonal con su coche a ciento cuarenta kilómetros por hora, con total desprecio por la señalización de toda clase y especialmente por la vida ajena, un grito ronco y enrabietado no dejó de repetirse desde el interior del vehículo, y no sin su justo mérito se elevó por encima del estridente sonido de la carnicería que desataba bajo sus ruedas.
“¡ODIO EL COLOR ROJO!”, bramaba, ojos llameantes asomando por la ventana.
Quedó claro. Lo difundió por doquier, pero lo odiaba de veras.
Por eso, más tarde aunque con las calles aún teñidas, cuando un juez le preguntó – quizá con curiosidad más jurídica que sincera - por qué lo hizo, el vulgo no pudo sino reír.

jueves, 1 de septiembre de 2016

martes, 16 de agosto de 2016

Carrera política

Coger dos galletas y confesar sólo una. Así empieza la crianza de un Señor Ministro, y por eso las sabias institutrices de la altísima sociedad siempre dejan bien abajo y tan mal cerrados los tarros de la codicia.

martes, 26 de julio de 2016

Propaganda de alarmas

Ese hombre en el que nadie se fija nunca, al que nadie ve y nadie escucha, al que todos ignoran, ese hombre cuya presencia pasa siempre tan inadvertida que más bien parece que no existe, es el mismo hombre que no detecta tu carísimo sistema de alarma con sensor de movimiento, es el hombre al que ignoran tus fieros perros guardianes, al que no escuchan tus gatos y que ni siquiera se refleja en tus espejos. Ese hombre tan anodino e insípido, tan insustancial y vacío que se podría decir que no existe, es el que desvalija tu casa con tanta pasión y tan poca malicia que luego, desesperado, va a intentar confesar y, como siempre, la policía mirará hacia otro lado.

sábado, 23 de julio de 2016

Conversaciones de paz

Un antiquísimo Tratado que hoy nadie recuerda estableció hace eones lo siguiente entre dos bandos que aún hoy permanecen irreconciliables: que la armada de mosquitos aguardaría al verano y sólo al verano para alimentarse, manteniéndose en una piadosa sombra durante el resto del año; y que la incipiente especie humana, a cambio, toleraría el festín con pasividad y resignación en los meses de estío. Tal vez la torpeza de nuestros negociadores pueda parecernos hoy mayúscula, pero también hay que reconocer que en virtud de lo pactado no es menor precisamente nuestra falta de palabra, y nuestro amor al veneno de insectos, a las lámparas irresistibles, a las raquetas y a las palmas de nuestras propias manos. Nos contemplan la Historia y una miríada de pequeños puntos negros zumbadores, hambrientos y con más memoria que esperanza de vida. 

miércoles, 20 de julio de 2016

Matador de toros

Te llevan a hombros, héroe, y tú respiras. Los que te cargan son los que se asfixian. Asfixiados por toneladas de sangre acumulada por los siglos. Te llevan a hombros cadáveres.
Te asfixiarás también, héroe.

sábado, 30 de abril de 2016

Otro reflejo

Este Fulano, de apodo relevante para los hechos que ocupan, tuvo a bien o a mal mirarse un día en un espejo, más por casualidad que por propia voluntad. Y este Fulano, después-casi-enseguida, tuvo a bien o a mal recoger un martillo y emprenderla a golpes con el cristal hasta que lo hizo añicos. Los testigos le sujetaron como pudieron los brazos y, obviamente, preguntaron a este Fulano un porqué. Respondió que el que había al otro lado no podía ser él, no podía ser un simple reflejo, porque no por nada le llamaban a él el Triste, y lo que le devolvía el cristal sonreía ampliamente. El extraño, por decirlo suavemente, le irritó. Y del espejo quebrado surgió la sangre de algo que efectivamente pudo haber estado vivo.

miércoles, 20 de abril de 2016

Amnésico

De tanto “¿Qué he hecho? ¿Qué he hecho?”, y con tanta amargura con que lo gritaba por las calles, los buenos vecinos lo tomaron enseguida por un desgraciado arrepentido, otro último romántico de esos que enternecen con facilidad; se elucubró con una amada que había partido tiempo atrás sin volver la vista antes de perderse por el horizonte, más allá del puerto. Incluso se elucubró con un crimen de amor, un duelo de pistola al amanecer por una mujer imposible. Pero jamás se le ocurrió a nadie pensar que, efectivamente, el último romántico no se acordaba de nada.

jueves, 14 de abril de 2016

Pantalones cortos

Vestían buenas vestiduras, ropas muy sugerentes, aquellos esqueletos amontonados a cientos en las calles calladas, e imaginó las piernas tersas de las muchachas y las rodillas angulosas de los muchachos al descubierto, cubriendo lo que para entonces ya no era más que hueso amarillento y carcomido. Supuso que el fin les pilló en verano, o como poco en una primavera generosa, y de algún modo aquello le sirvió como un consuelo ligeramente indiferente.

jueves, 7 de abril de 2016

Bucaneros

Dijo el hombre de los ojos vendados que el olor salado del mar le recordaba a tiempos más alegres de su niñez, y que pese a todo aquello le hacía feliz.
Los piratas se echaron a reír y desde otro lado de la pasarela le dieron el empujoncito final.  Fue a caer al mar, y los felices entonces fueron los tiburones.

Siempre le recordaron como un tipo optimista.

viernes, 1 de abril de 2016

Raro

Pálida y flacucha, la espigada criatura vestida de otra época y gusto alzó la mirada y pensó, como otras tantas veces, que este mundo le contenía por accidente o por error. Su madre llegó a creer que por eso comía tan poco y tan mal. Nunca se dijeron el uno al otro, porque quizá nunca lo supieron, que ambos llevaban un poco de razón.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Procesionarias

Hierven los campos con interminables orugas en procesión. Los niños se revuelcan entre ellas riendo a carcajadas con los rostros comidos por ampollas a medio abrir. Alguien quiere hacerse rico con la foto del momento; las abejas se le meten por los oídos. Van a comerle los ojos.

domingo, 7 de febrero de 2016

El hombre al que arrolló un tren

«Provocó retrasos e interrupciones durante cuarenta y cinco minutos en las líneas de Cercanías S4, L3 y H8».

Epitafio.

martes, 2 de febrero de 2016

El catarro

«Viviré para siempre, aunque me haya ido, entre estos estornudos, que se han llevado ya lo mejor de mí, porque me han dejado vacío y seco. Decid a todos que he vivido y vivo aún en el aire y en la mucosa. Que os quiero. Y que Atchús».
«Salud», dijeron los asistentes a coro, y el viudo se echó a llorar. Pero, parece que con la herida aún reciente, no aceptó pañuelos.

miércoles, 20 de enero de 2016

La hora del té

Calista y Juliana se entretuvieron acompañando el té con menudencias banales posteriores a la farándula:
- Y resulta – dijo Calista – que ahora, a estas alturas, mi marido quiere niños.
- ¿¡Qué me dices!? – Juliana se llevó una pudorosa mano a la boca, sin poder disimular el asombro. Ni querer, por respeto.
- Tal como lo oyes. Y para más inri, querida, no los quiere míos. Quiere los de otros.
- ¿Ah…?
Habiéndose percatado de la perplejidad de su amiga, Calista se vio obligada a explicarse.
- Los quiere en el sótano, querida.
- ¡Ah…!
Volvieron tranquilamente al té, y pasaron a hablar de vestidos de otras.

miércoles, 13 de enero de 2016

Propiedad privada

Habría querido decir: “¡Esa garganta es mía!”. Pero no tuvo oportunidad.
Entienden, ¿no? Le fue totalmente imposible.

domingo, 10 de enero de 2016

Pulmonía

- Eres como el aire que respiro.

- Vivimos en Madrid, cariño.

- Sí, mi amor. Vivimos en Madrid.

jueves, 7 de enero de 2016

Lo que existe

Existe la pequeña posibilidad de que sea el dibujante el que crea todo lo que existe; y, como su lápiz tiene goma, quizá también lo que no existe, o deja de existir. Y como esa minúscula posibilidad existe también en las cabezas de todos los pasajeros, nadie se atreve a interrumpir al dibujante durante el largo trayecto de tren.

martes, 5 de enero de 2016

Propaganda de dentífricos

Aquel hombre que durante tanto tiempo sufrió una agresiva plaga de parásitos bucales descubrió un día que aquellos inmisericordes invasores le otorgaban una sobresaliente locuacidad y una versatilidad para el deletreo y las distintas pronunciaciones francamente envidiable. Lo dejó pasar, encantado con lo que él creyó una simbiosis perfecta y justa. Y aquel hombre que nunca creyó necesario, por tanto, acudir a un especialista encontró un para nada inesperado fin cuando aquella agresiva plaga de parásitos bucales descubrió pasado un tiempo el interior de su cráneo; y, de eso llegó a no caber duda alguna, no le volvieron precisamente más inteligente.

sábado, 2 de enero de 2016