martes, 15 de noviembre de 2016

Donald Trump

Han dicho numerosos sabios y reconocidísimos cartógrafos que la ruta hacia ese país maldito y lleno de peligros, ese país que por cierto nos está vedado desde hace siglos y cuya existencia incluso algunos habéis llegado a dudar, no es ya cuestión de mapas o de cartas. Que las viejas ciencias de la exploración, la navegación y el viaje han caído en desuso, al menos para este caso.
En realidad, han dicho, todo lo que se necesita es silencio. Mucho silencio y oído fino.
El camino a aquel país maldito y lleno de peligros, el que cerraron y que más bien parece que no existe, es el que marca la sonorísima y a la vez tan lejana carcajada que trae el viento que llega del oeste.