miércoles, 23 de noviembre de 2016

Nonato

Este libro ha nacido muerto, confirma el editor tras un infructuoso parto. Luego de quitarse el sudor de la frente con el brazo, y apenas perder un segundo mirando a otra parte, canta la hora en voz alta para que la comadrona tome buena nota de una tragedia que más bien ha sonado rutinaria. El autor, desconsolado y agotado por un esfuerzo que no ha llevado a ninguna parte, sólo puede contemplar con la mirada destrozada cómo las páginas se pierden por el desagüe de los abortos escritos.