jueves, 14 de abril de 2016

Pantalones cortos

Vestían buenas vestiduras, ropas muy sugerentes, aquellos esqueletos amontonados a cientos en las calles calladas, e imaginó las piernas tersas de las muchachas y las rodillas angulosas de los muchachos al descubierto, cubriendo lo que para entonces ya no era más que hueso amarillento y carcomido. Supuso que el fin les pilló en verano, o como poco en una primavera generosa, y de algún modo aquello le sirvió como un consuelo ligeramente indiferente.