martes, 7 de enero de 2014

Intrahistoria (XIX): La imputación de la infanta Cristina

Apasionados de la lectura y especialmente de los clásicos, se llamaban, cuando a mí no me resultaron más que sádicos retorcidos y demagogos. Al fin y al cabo, dijeron para justificar por qué querían desenterrar a Rubén Darío (que por fortuna duerme aún ajeno a tanta tontería insana), queremos que el maestro sepa por qué está triste la princesa.
Sonrieron mucho. Esos sofistas.