viernes, 8 de agosto de 2014

Intrahistoria (LXXV): El ébola llega a España

Aunque diversos medios del mal llamado corazón (infartado) especularon durante las horas previas a su llegada acerca de su posible relación con un torero o una folclórica, sorprendió que, finalmente, se hiciera público cierto idilio con un sacerdote, en una suerte de romance prohibido y sumamente arriesgado. Las redacciones de diversos programas de primera línea se frotaron las manos prácticamente al unísono.
“Es mucho mejor de lo que nunca habríamos imaginado. Gracias a Dios”.