martes, 25 de marzo de 2014

Intrahistoria (XXXV): Marchas por la dignidad

Estimados simpatizantes, amantes y adversarios:
Os dedico estas palabras habida cuenta de que valoro sinceramente todos y cada uno de vuestros esfuerzos pedestres, unos por caminar y otros por pisar. Creedme si os digo que estoy conmovida, y que nunca pensé que movería tantas voluntades, ni en tantos sentidos, casi sin quererlo, sin pedirlo. Me siento más que halagada, pero tengo que pediros en estas últimas y postreras palabras, estimados todos y todas, que cejéis en vuestro empeño, que cuanto antes lo dejéis estar. En otro tiempo os animaría a marchar, a unos, y a machacar, a otros, porque yo realmente pensé que esto iba de aquello, pero las cosas han tomado otro rumbo. Las cosas, muy estimados míos, han cambiado.
Y es que la que se marcha, en realidad, soy yo.
Atentamente,

D.