sábado, 6 de diciembre de 2014

Intrahistoria (XCIII): 36 años de la Constitución española

Hoy, como cada mañana desde hace tanto tiempo, me miro al espejo nada más salir de la cama, y me doy cuenta de que no ha cambiado nada; o peor, de que en realidad me hago más vieja en cada parpadeo, y todos los demás me miran, me escudriñan, me imaginan vieja gloria, me dejan por antigualla ya cumplida y fantasean con mi yo desarrugada.
Ya para nadie soy señora. Ya para todos soy, simplemente, antigua.