viernes, 25 de abril de 2014

Intrahistoria (XXXXII): 40 años de la Revolución de los Claveles

Y escuchamos entonces el triste y sumamente contagioso fado de la vieja, triste y sumamente contagiosa patria, que empezaba con aquello de «Tuvimos que tirar tal vez con bala, y hacer una Revolución de Hierro, que no se secara. Tuvimos que tirar al que seca los claveles».
El auditorio, nostálgico, escondió la cara en una mano abierta, y aquello hizo las veces de aplauso mudo. El vecino ibérico, con disimulo, hizo sin merecerlo lo mismo.