miércoles, 3 de junio de 2015

La España Tronista (10)

Los tronistas pronto desterraron el modelo horario tradicional, pero no por un urgente ánimo reformador. Al contrario; por propia voluntad, nunca se vieron inclinados a la reforma oficial. Sin embargo, se dio la circunstancia de que con el tiempo dejaron de necesitar horas, minutos y segundos tal y como se los conoció hasta entonces. En su lugar, midieron el tiempo de cada día por programas: por la mañana, la tertulia del chisme, a la tarde el reality de turno, por la noche el gran debate sobre el mismo… Girando su mundo sobre aquella carta de dudoso gusto, descubrieron que aquel era todo el tiempo que necesitaban.