jueves, 16 de abril de 2015

El hombre que sabía demasiado

Me reafirmo: lo más edificante de mi vida fue ganar aquel concurso de televisión. Pero quién recuerda aquello, ¿no? Claro. ¿Qué mérito tuvo?
Aunque claro, los impuestos… Miren, del asunto de los impuestos sobre el premio gordo sí tengo que reconocer que me enteré después.
Humildad, llaman a eso. ¿No?