viernes, 6 de febrero de 2015

La España Tronista (4)

A principios del siglo XXI captó poderosamente la atención científica y doctrinal la denominada Nomenclatura Tronista, base de posteriores y trascendentales teorías sobre la evolución social en ciernes. Para cuando finalmente fue objeto de análisis clínico y crítico, el fenómeno ya había devenido en imparable. Así, nombres como Zulema, Yoraina, Ferchu o Yanira constituyeron, en respetadísimas opiniones académicas, la identificación y diferenciación de un nuevo corpus social; marcaron la férrea frontera entre los nuevos tronistas¸ socialmente evolucionados y mejor adaptados a un nuevo escenario diseñado a su medida, y la antigua sociedad, mermada ante el empuje y creciente número de los primeros, y sin argumentos realmente válidos o útiles para contrarrestarlos.
Los “anodinos”  Juanes y Marías fueron sistemáticamente despreciados y excluidos de la nueva casta, por corrientes y vulgares, lo que dio inicio a una dramática limpieza nominal en las siguientes generaciones. Para mediados de siglo, Kevin y Yessi se habían erigido como los nombres más utilizados para niños y niñas.