jueves, 26 de marzo de 2015

Intrahistoria (CVIII): Accidente de Germanwings

Todas las redacciones nacionales pararon rotativas y rotativos para enfrascarse en un ya familiar, pero no por ello menos necesario, baile de cálculos y cábalas, durante el cual incluso los bedeles contuvieron la respiración. Todo estuvo en juego.
Luego hubo lágrimas, ya incontenibles, de emoción. Las calculadoras y baremos juzgaron que el umbral de cadáveres era el deseable, que se habían superado los mínimos necesarios para despertar las sensibilidades de la audiencia. Habría noticias para toda la semana.