miércoles, 27 de mayo de 2015

La España Tronista (9)

¿Qué fue de los tronistas destronados? Almas en pena que se arrastran por polígonos desiertos, mendigando las migajas de una fama efímera. Suplicantes y suplicando atención, cámara, focos, maquillaje, chisme chabacano y cotilleo. Aúllan lamentaciones a la entrada de exclusivas discotecas en las que ya no son bienvenidos, y se arrancan la piel recordando aquellos brevísimos clubes de fans que durante tan poco tiempo prometieron lealtad eterna. Con desespero mastican su envidia hacia aquellos privilegiados que les sucedieron, y cuyos nombres todavía recuerdan todos sus semejantes y antiguos simpatizantes.
Quizá, con suerte, el futuro bendiga a algunos con un humillante reciclaje televisivo. Pese a todo, el mañana nunca ha dejado de ser esperanzador.