martes, 8 de octubre de 2013

Intrahistoria (VIII): La educación según la OCDE

La turba, que siempre conoce bien sus armas, se encomendó pronto a sus instrumentos más eficaces. Así que, de pronto, una catarata de vengativos curiosos hizo lo que no había hecho nunca hasta entonces: abrir un mapa y buscar dónde carajo se encontraba la dichosa OCDE esa. «La que ha dicho que no sabemos leer ni contar». Si por fortuna sería Francia en francés, o Austria en austriaco, «porque yo, en idiomas, voy…». Daba lo mismo. Los cuchillos ya se estaban afilando mucho antes de poder ponerle fronteras al agraviante.

«A estos», se dijo, se murmuró con ansia de revanchismo y mala sangre, «los meamos al fútbol en el próximo Mundial».