miércoles, 9 de enero de 2013

Contaminación lumínica


Tras varios, muchos (muchísimos) años en coma, lo primero que hizo papá al ser plenamente consciente fue ir hasta la ventana y asomarse tanto por ella que temimos que volviera pronto al sueño. Pero nos contuvo escucharle reír a carcajadas y verle agitar los brazos hacia la gran y resplandeciente ciudad. Parecía que quisiera aferrarse al horizonte amarillento de la noche.

“¡El cielo se ilumina! ¡EL MUNDO ESTÁ EN LLAMAS!”.

La verdad es que jamás vi a un hombre tan feliz.