jueves, 5 de febrero de 2015

Intrahistoria (CI): La división de la izquierda

Consabido era por todos que la mano derecha nunca podía enterarse de lo que había hecho la mano izquierda. Esto se cumplió durante un tiempo, y se cumplió relativamente bien. Pero el resto del organismo no tardó en llegar a la conclusión de que aquel mantra se había hipertrofiado. Para algunos fue preocupante; para otros, simplemente monstruoso. Pero lo cierto es que, sin que nadie se percatara de ello, el ansia de secretismo había multiplicado las manos izquierdas, y aquella Hidra de palmas clamaba, cada una de ellas, por ser el único y verdadero adalid de su hemisferio.
Estaba claro que se les había ido de las manos.

domingo, 1 de febrero de 2015

La España Tronista (3)

Tengo que sincerarme. La cuestión es que yo no recuerdo haber hecho absolutamente nada. Quiero decir, me seleccionaron, entré, y durante los meses que estuve allí dentro con los demás no hice nada. Nada, casi literalmente. Comí, dormí, hablé. Volví a dormir. Y ellos mientras tanto nos grababan, por supuesto. Lo grabaron todo, aunque todo fuera especialmente anodino, aunque todo en realidad fuera nada. A veces hablaba a la cámara pero era eso, hablar a un cristal. Para mí no había nadie detrás, no estaba hablando a nadie en concreto. Ni siquiera recuerdo haber dicho nada relevante.
Nada. De verdad.
Y sin embargo ahí están, ahí se ven, levantando altares y estatuas en mi honor. No estoy incómoda con eso, aunque creo que ya han llegado a los sacrificios. Tengo que sincerarme, no recuerdo haber hecho absolutamente nada, y no sé bien cómo he llegado a merecerlos.

Resaca 17

Sé muy bien qué he hecho para merecer esto.